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Muestra Edificio España

Víctor Moreno

Márgenes ofrece online Edificio España, la película de Víctor Moreno sobre el homónimo edificio de Madrid en la que se puede ver una clara metáfora de nuestro país. Un edificio derrumbado del que, tras su demolición, queda solo la fachada. Para contextualizar la obra del autor y profundizar en la película, acompañan el filme una video entrevista, unos textos críticos así como el making off.

Textos

Edificio España, visto por el arquitecto urbanista Jon Aguirre Such, miembro fundador de Paisaje Transversal

De puertas para dentro del Edificio España, por Débora Ávila (Observatorio Metropolitano) y Papa Koumaya (trabajador del Edificio España y miembro de la ASPM)

Ficha

Cartel

Reseñas


Hoja de sala: Entrevista  a Víctor Moreno

¿Por qué decidiste realizar esta película?
Yo vivía cerca del edificio y, en cuanto tuve conocimiento que iba a empezar un proceso de rehabilitación integral, decidí impulsivamente que ese proceso debía ser registrado.  Ese impulso nacía de la necesidad de registrar un edificio emblemático, el primer rascacielos de España y durante mucho tiempo centro de la vida social de la ciudad. Lo primero que hice fue un inventario del lugar. Grabé todos los espacios del Edificio que, curiosamente, parecían los restos de un naufragio ya que se habían quedado muchos objetos personales. Después, en cuanto fui entablando confianza con los trabajadores de la obra, me desvié hacia ellos. Se da la circunstancia que, en 2007, la situación económica que se vivía en España hacía que hubiera muchos trabajadores de múltiples nacionalidades lo que hizo del edificio una especie de torre de babel.  Con estos dos elementos me encerré en el edificio y  afronté el rodaje hasta alcanzar las 200 horas de material grabado. No fue hasta el año 2010, cuando el proyecto ya había sido paralizado y España ya estaba inmersa en la crisis que todos conocemos, cuando me di cuenta que aquel material también reflejaba una parte importante de nuestra historia reciente.

¿Qué significa “Edificio España” cómo película?
Al principio me interesaba centrarme en el proceso de obras en el interior del Edificio como si fuera el interior de la ballena. Para ello me impuse una serie de condiciones a la hora de grabar que casi se convirtieron en el guión de la película. Siempre he pensado que la actitud del cineasta es la que debe marcar el estilo de una película y, en este caso, casi podríamos decir que lo cumplí literalmente. Me impuse no salir nunca del edificio, moverme libremente por él a la captura de momentos o situaciones, tratar de acudir a las mismas horas que iban los trabajadores y, por último y quizás fue la más determinante, no ver nunca el material que grababa. No quería que lo que grababa  pudiera condicionar mis siguientes días de grabación. Quería que la película fuera fiel a ese impulso inicial y que nunca perdiéramos la sensación de estar en un lugar. A partir de estos elementos continué grabando y surgió una película muy física y observacional, muy de cuerpo, con una estructura caleidoscópica y con el edificio como protagonista y contendor de momentos. No me interesaba forzar las metáforas. De alguna forma la alegoría ya estaba presente en la medida que yo estaba en el lugar y en el momento indicado.  

Defines “Edificio España” como una documental de creación, ¿qué significa esto para ti?
Me interesa el cine como herramienta de comunicación entre las personas. Como cineasta procuro tender la mano al espectador, que se convierta en una parte activa de la película mientras  interpreta las imágenes y, de esta forma, que entremos en una diálectica. Es un cine poco narrativo en el sentido causal del término y que no busca grandes épicas o personajes singulares. Se constituye esencialmente a partir de situaciones cotidianas o de esos momentos ordinarios que, en ocasiones, nos cuesta mirar. Digamos que es un cine que invita a la reflexión sin perder de vista los momentos que tenemos a nuestro alrededor. Siempre me he identificado con el concepto de intrahistoria de Unamuno y, casi podría decir que, para mi, se ha convertido en una obsesión mirar en esas “madréporas suboceánicas” que están por debajo de los libros de historia o las estatuas de las plazas. A mi modo de ver es así donde reside gran parte de las problemáticas de la sociedad en la que vivimos.

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