Entra Registrate

Entra en tu cuenta

Puedes acceder con tu cuenta de:

Nombre de usuario *
Contraseña *
Recuérdame

lluis escartin

Muestra Lluís Escartín. VI Festival Márgenes

No tengo nada que decir, prefiero escuchar. 30 años documentando lo invisible.



FRAGMENTOS PARA EL DESAPRENDIZAJE DE LLUÍS ESCARTÍN
(Extractos del texto El desaprendizaje de Lluís Escartín, escrito por Josetxo Cerdán y publicado en el número 9 de la Revista Pausa).

A finales de los ochenta, trabajando de voluntario en el Anthology Film Archives, Lluis Escartín Lara descubre la obra de Jonas Mekas. Una revelación para el fotógrafo en ciernes. Hay un cine, otro cine que le abre a un nuevo mundo de posibilidades. Jonas Mekas como revelación, después Ken Jacobs, y Andrei Tarkovski y Jasujiro Ozu y Alexander Dovzhenko y Dziga Vertov, vistos conforme se descubren, sin otro orden. Nombres admirados, pero no imitados. Lluis Escartín Lara no utiliza un canon, un modelo de referentes para la configuración de su obra. Ésta se mueve paralela al mundo de las referencias, de las cinefilias, de los juegos metalingüísticos y de las relaciones intertextuales que invaden buena parte de la producción contemporánea. Falta de referencias y conexiones estables que coloca siempre su obra al borde del abismo: no hay respuesta a las tendencias, ni siquiera a las minoritarias. Y así cada nueva pieza supone un nuevo reto para el espectador. La sensación es la de tener que comenzar siempre de cero para construir eso que se ha llamado espectador modelo. El videoasta no facilita procesos de identificación autoral y rompe cualquier circularidad endogámica. Para el público perezoso resulta un gran inconveniente, para el público inquieto, el mejor de los desafíos. Por eso, la obra de Lluis Escartín Lara no hay que verla, hay que volver a verla, por que sólo en los sucesivos visionados se le permite al espectador habitarla.

(…)

Hay creadores que siguen un proceso de crecimiento, elaboración cada vez más compleja de su obra; otros, por el contrario, realizan un proceso de depuración, simplificación de su escritura creativa. Por último, están aquéllos cuyo trabajo se desprende progresivamente de lo artístico, creadores que renuncian a ser y a vivir como artistas. Lluis Escartín Lara pertenece a estos últimos, que son, no por casualidad, los que menos se prodigan.

(…)

Ética, estética y política como vértices y una total desconfianza en el conocimiento, herramienta de explotación del hombre occidental (blanco, heterosexual, bien pensante y moderno) para enfrentarse a un mundo mucho más que racional y cognoscible. Tan fácil, y tan difícil, como aprehender (que no aprender) la visión desde la ventana de un hospital africano. Ni más, ni menos.

¿Quieres recibir las últimas novedades de Márgenes?